Estafado buscando trabajo

La historia que les comparto hoy es real, conozco a quien le sucedió.

El perfil
Empiezo por contarles el perfil de Enrique (no es su verdadero nombre), tal vez varios se sientan identificados. Es argentino, pero también posee una nacionalidad de un país de la Unión Europea, que aunque parezca un dato menor no lo es. Tiene 35 años de edad, casado con hijos.
Licenciado en administración de empresas y magíster en finanzas, ambas titulaciones recibidas en universidades de primera línea. Además cuenta con un excelente nivel de inglés.
Su trayectoria laboral siempre fue muy buena, toda en empresas multinacionales, nunca fue despedido. Y como se dice coloquialmente, "tiene calle".

El contexto
Hace poco más de dos años se encontraba en un trabajo que de por sí era muy bueno, en una compañía con una estructura considerable. El gran problema que tenía era su jefe. La relación entre ellos era mala, o por lo menos a él le hacía mal. No viene al caso contar puntualmente que sucedía, eso lo guardamos para otro post sobre maltrato laboral. Por este motivo siempre se encontraba en búsqueda activa.

La estafa

Un buen día, un amigo o contacto profesional, le reenvía unas búsquedas que le habían llegado por una página de empleos de Europa. "Tal vez te sirva" decía el asunto del correo. No se adelanten, esta persona no tuvo nada que ver en la estafa. Pero lamentablemente, sin quererlo, fue el entregador.
Enrique aplica a una búsqueda para la cual cumplía todos los requisitos. Al poco tiempo recibe un correo pidiéndole de coordinar una entrevista vía Skype. El primer correo contenía un link al sitio web de esta institución que supuestamente dependía de las Naciones Unidas, este dato es trivial.
Luego de una batería de entrevistas vía Skype, las cuales va superando con éxito, le empiezan a comentar cual sería su posición, dónde debería trabajar, etc. En primer lugar debía asistir a una capacitación en Estados Unidos, para luego instalarse en Suiza desde donde trabajaría cobrando un salario mensual de €10.000. Era demasiado bueno para ser verdad.
Estando todo casi confirmado, y ante la sorpresa de que su equipo de trabajo en la empresa donde estaba sería desmantelado lo cual le generaba gran incertidumbre, renuncia.
Inmediatamente después de la renuncia, y lamentablemente, se da cuenta que estaba siendo estafado. Recibe un correo, explicándole que para realizar la capacitación en Estados Unidos, y para instalarse en Suiza, necesitaría un visado. Suiza no pertenece a la Unión Europea. Dicho visado para toda su familia debería pagarlo él por adelantado, sería gestionado por la empresa, la cual le solicitaba una cantidad de dinero X realizar el trámite.
En ese exacto instante se derrumba el castillo de naipes. Todo estaba ahí, indicadores por todas partes, pero no los había visto.
Enrique vuelve sobre sus pasos, vuelve a visitar el sito de la empresa, recuerda las entrevistas, etc. Todo era un intento de estafa. Técnicamente no fue estafado porque nunca envió el dinero, pero le costó su empleo, y parte de sus ahorros durante los meses que estuvo desempleado. Porque todos sabemos que "no hay mejor manera de conseguir un trabajo, que cuando se está trabajando".

¿Qué aprendemos de esto?
 Enrique es sumamente desconfiado, no le contó a nadie sobre esta búsqueda. En Argentina es muy común el "no lo cuento para que no se pinche". Si lo hubiera contado a gente de su confianza tal vez le hubieran señalado ciertas cuestiones que la ambición y las ganas de dejar su empleo no le permitieron vislumbrar.
No revisó en profundidad el sitio web.
No ejercitó la paciencia. Podría haber esperado más en renunciar, en este caso con un solo día hubiera alcanzado.
No investigó. Google es una herramienta muy poderosa. No hace falta más que poner un párrafo de un correo electrónico en el buscador para ver si hay alguien denunciando.

Es innegable la importancia que tienen hoy internet y las redes sociales en nuestras vidas, pero siempre tenemos que estar atentos. Como dice Marcos, el personaje de Ricardo Darín en "Nueve Reinas": "Están ahí, pero no los ves. Bueno, de eso se trata. Están pero no están. Así que cuidá el maletín, la valija, la puerta, la ventana, el auto. Cuidá los ahorros, cuidá el culo. Porque están ahí, van a estar siempre ahí. Chorros. No...eso es para la gilada. Son...descuidistas, culateros, abanicadores, gallos ciegos, biromistas, mecheras, garfios, pungas, boqueteros, escruchantes, arrebatadores, mostaceros, lanzas, bagalleros, pesqueros. Filos."

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